Edith Rosas tiene 45 años, es voluntaria de la campaña de Irma Adriana Garza y recuerda que desde los 4 años su mamá la llevaba a los mítines para apoyar al PRI.
Ahora, ella, con 22 años de vivir en la Colonia San Gilberto apoya las campañas de los candidatos del PRI en Santa Catarina, donde Garza busca volver a ocupar la alcaldía por otro trienio.
El trabajo consiste en armar los "paquetes" que entregan casa por casa los candidatos y su equipo de campaña, buscar bardas para pintarlas con los colores del tricolor o gritar porras en los eventos.
La paga?, no hay dinero de por medio, asegura.
"Es voluntario, no nos dan ni una despensa, lo único es el equipo de trabajo", expresa en el exterior de su casa.
"Yo como siempre he sido priista y he trabajado sin nada a cambio no se me hace raro, a lo mejor a la demás gente si".
Con una amiga y los nietos de ella, "arman" 2 mil 800 vasos con propaganda de la candidata a la alcaldía.
"Lo hacemos más que nada porque queremos un cambio", afirma.
"Vamos casa por casas para convencer a la gente".
Rosas asegura que cuando sí recibió un pago mensual fue en la campaña a la gubernatura de Rodrigo Medina.
"También hubo despensas para las jefas de manzana", apunta, "a mí me daban 3 mil 500 por mes, pero porque yo manejaba cinco secciones... eran como 2 mil jefas de manzana".
"De ahí en fuera, nunca nos han pagado".
Su tarea era la de coordinar a las líderes seccionales y el día de la elección ir casa por casa a pedirle a la gente que saliera a votar.
"Es de movilización", explica.
"Las seccionales son las que manejaba a las jefas de manzana para el día de la elección invitar a la gente a votar, de movilización, se dice".
"Sacas las encuestas y ahí sabes quién es priista y el día de la elección vas y tocas puertas 'la invito que vaya a votar', sin decir partido ni nada, como ya hiciste el trabajo antes ya sabes quien es priista y vas y lo invitas temprano en la mañana".
En el interior de su vivienda, retumba la estrofa "dicen que soy un desastre total, que soy mala hierba", de la cantante Alejandra Guzmán, que Concha, la amiga de Rosas entona haciendo un perefecto "playback".
Rosas comenta que una vez ganada la elección la gente se acerca para pedir alguna ayuda y ella solo canaliza la petición a alguien conocido que labore en el Municipio.
Ella no obtendrá algún puesto dentro de la nómina municipal ni pago por los servicios prestados.
"Somos priistas de corazón".
Un priismo heredado...uff cuántos hay... excelente texto. No dejes de escribir
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