Seguro, Cristo Rafael responde que no quiere regresar a la escuela.
Tiene 18 años y ahora busca apoyo para abrir su propio negocio: una Barber Shop.
En su casa solo posee una máquina para cortar cabello con la que experimenta en las cabezas de los amigos que se dejan, confiesa con una sonrisa.
También abandonó la escuela por falta de recursos económicos, pero no revela a qué grado llegó.
"Ahora quiero tener mi propio negocio", ataja.
Tiene 18 años y ahora busca apoyo para abrir su propio negocio: una Barber Shop.
En su casa solo posee una máquina para cortar cabello con la que experimenta en las cabezas de los amigos que se dejan, confiesa con una sonrisa.
También abandonó la escuela por falta de recursos económicos, pero no revela a qué grado llegó.
"Ahora quiero tener mi propio negocio", ataja.
Hace unos días, Cristo Rafael fue ovacionado por sus compañeros que participaron en la remodelación de la Unidad Deportiva Bicentenario "Diego de Montemayor", como parte del programa Jóvenes Constructores que realiza el Gobierno de Estados Unidos, dentro de la Iniciativa Mérida.


